Las Vírgenes Negras conservan reminiscencias de antiguos cultos

Las vírgenes negras en nuestra tradición. Antes, cuando todos los hombres vivían en constante contacto con la Naturaleza, no sólo obtenían de ella el alimento, el abrigo y el material que necesitaban para confeccionar sus enseres y útiles de caza, también la respetaban y aprendían observando su entorno. La Naturaleza era un colosal modelo a seguir y lo abarcaba todo, desde la brizna de hierba hasta las estrellas del firmamento. Un modelo que, asimismo, inspiró las primeras motivaciones religiosas y los grandes mitos que hablaban del origen del Universo.

El sol representa lo masculino, la tierra lo femenino

El Sol era el principio masculino por excelencia -el gran dios-, y la Tierra el principio femenino, la gran diosa que, arropada por la humedad de la noche y la Luna, era fecundada por los rayos del sol y engendraba vida.

Honrar al dios y a la diosa, pedir sus favores y su protección, dio origen a cultos y creencias cuya esencia aún hoy perdura en distintos lugares del planeta, donde se mantiene el espíritu de aquellas primeras celebraciones que festejaban la sagrada unión del Cielo y la Tierra, para beneficio de los hombres.

Los cultos antiguos

En la mayoría de las religiones de la antigüedad existían deidades femeninas asociadas directamente con la fecundidad, eran las diosas-tierra, invocadas para mantener la fertilidad de los campos y, también por las mujeres que deseaban tener hijos.

Las actuales Vírgenes Negras conservan reminiscencias de este antiguo culto y mantienen la vieja reputación de favorecer el don de la fertilidad. Detrás de cada santuario que alberga una Virgen Negra, hay una leyenda que habla de su casual descubrimiento, ya sea en una gruta cerca del mar, en algún pozo olvidado, o semioculta en cuevas de montaña siempre al abrigo de la tierra. Se trataba, generalmente, de tallas de madera oscura, que representan a una mujer con un niño en brazos. El misterio que envolvía a estas Vírgenes imprimía importancia al lugar donde eran encontradas y, a menudo, surgían en su entorno leyendas de iniciaciones, órdenes de caballeros y conocimientos secretos. Durante la Edad Media muchos de estos santuarios fueron considerados lugares de poder.

El Sol fecunda y la Luna inicia un nuevo ciclo

Aunque, volviendo al color oscuro característico de las imágenes, existe una similitud simbólica que permite asociarlo con la capacidad fecundadora, ya que es el color de la tierra mojada y el que representa a la Luna durante el novilunio o Luna Nueva, la fase en la que el astro nocturno se sitúa en línea con Sol, uniéndose ambos astrológicamente en estrecha conjunción. El Sol fecunda y la Luna inicia un nuevo ciclo.

Entre las Vírgenes Negras veneradas en la actualidad destacan, en Francia, Nuestra Señora de Rocamadour (siglo XII) en la ruta francesa del Camino de Santiago, Nuestra Señora de Mont Tombe en el islote de Saint Michael y Nuestra Señora del Buen Parto conocida también por la Virgen Negra de París. En Italia está la Virgen de Loreto y en España las Vírgenes de Guadalupe, Montserrat, Almudena, Candelaria y la Virgen de la Regla (Chipiona), esta última, cuyo nombre explicita el don de la fecundidad, es adorada también en Cuba, Filipinas, República Dominicana y Países Bajos.

La Candelaria, Fiesta de la Luz

En representación de todas estas festividades elegimos la celebración de la Candelaria, el día 2 de febrero, por su doble vinculación con la tradición pagana y cristiana. Los orígenes de esta fiesta, en la que la Iglesia Católica celebra también la Purificación de María Virgen (cuarenta días después del parto del 24 de diciembre), se remontan en parte, a la festividad celta de Imbolc dedicada a la diosa Brigit -protectora de las mujeres que deseaban quedar encinta.

La tradición más cercana cuenta que dos pastores guanches (antiguos pobladores de la isla de Tenerife), encontraron la imagen de una mujer de tez morena que llevaba a un niño en su brazo derecho y una candela en su mano izquierda. La imagen, conservada durante años en una cueva, fue cristianizada posteriormente, celebrándose su primera ceremonia festiva el 2 de febrero de 1497. Actualmente, todos los años en esta fecha, se reúnen en la bella ciudad canaria cientos de peregrinos, la Virgen sale en procesión y se bendicen las velas encendidas. Tras la ceremonia, las velas ya apagadas quedan como soporte de luz para “iluminar” futuras peticiones.

 

María Jesús Palmer

Maria Jesús Palmer es Astróloga y especialista en interpretación de símbolos y sueños. Autora de varios libros: “Para qué soñamos”, “Todos los sueños”, “Psicología de los cuentos de hadas”, “La voz de los símbolos” , y” El Tarot en tus manos”.

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