La magia de las plantas: Botánica oculta de Paracelso

Ya el célebre médico, alquimista y astrólogo suizo Paracelso, (1493-1541) se ocupó en su tratado de Botánica Oculta de recoger las propiedades mágicas de las plantas, su naturaleza, recolección y tratamiento hermético. Para él, toda la magia del reino vegetal residía en el conocimiento de los espíritus de las plantas o seres elementales, con poder para producir curas y visiones.

Posteriormente y partiendo de la filosofía paracélsica, las distintas escuelas ocultistas construyeron toda una teoría mágica que clasifica el mundo vegetal, estableciendo correspondencias de cada planta con los colores, los planetas, los signos astrológicos, los elementos o las distintas deidades y atribuyendo a cada planta poderes y fuerzas secretas, más allá de los curativos

Enciclopedia de las hierbas mágicas

Ya en nuestra época, Scott Douglas Cunningham (1956 – 1993), uno de los escritores y practicantes más reconocidos en el campo de la magia natural y autor de numerosos libros sobre la Wicca y brujería, también dedicó atención a la divulgación de material sobre la magia del reino vegetal, en su conocida “Enciclopedia de hierbas mágicas”.

No sorprende entonces que las hierbas y plantas de todo tipo hayan formado parte de la despensa mágica de druidas y chamanes, siendo los ingredientes fundamentales de los ungüentos, pócimas, filtros y brebajes salidos del caldero de la bruja. Tantas han sido sus aplicaciones y durante tanto tiempo, que su uso en rituales de protección, de limpieza, de prosperidad o de amor ha llegado hasta nuestros días.

Salvia, albahaca, romero, tomillo, lavanda, laurel y ruda son algunas de las hierbas mediterráneas de uso más común y que cualquiera puede cultivar en macetas para después servirse de sus mágicas virtudes.

 

Tomillo, lavanda y laurel: protectoras y purificadoras

El tomillo quemado o como incienso se utiliza para la purificación de espacios y de altares antes de realizar un trabajo mágico y se cree que atrae la buena salud.  También se puede añadir al agua de baño con el mismo fin de limpieza y purificación, otorga valor y fuerza de voluntad y es una buena defensa contra la negatividad. Se dice que colocando unas hojas secas de tomillo debajo de la almohada se consigue ahuyentar las pesadillas.

La lavanda, el perfume clásico por excelencia, tiene también un gran poder limpiador de energías negativas, por lo que se utiliza frecuentemente para sanar el hogar, armonizando y equilibrando los ambientes y levantando el ánimo de las personas que están en ellos. También se usa para la sanación y limpieza espiritual, para reducir el estrés y la ansiedad y para abrirse a una conciencia superior. Atrae el éxito y el amor y llevada encima sirve como amuleto contra las desgracias y ayuda contra los miedos.

El laurel, asociado con la inmortalidad, se considera protector y purificador de ambientes, ahuyenta el mal y las energías negativas. Consagrado a Apolo, el laurel se empleaba en la antigua Grecia para la práctica de la dafnomancia, un arte adivinatorio basado en el crepitar y en la forma que adoptaban sus hojas al ser arrojadas al fuego. Llevar una hoja seca encima aporta suerte, fortuna y clarividencia para resolver los problemas. Se dice también que protege del rayo si se coloca en las ventanas.

Romero y albahaca para el amor y la memoria

El romero, al igual que el tomillo, se puede utilizar para limpiezas energéticas, tanto de lugares en forma de incienso, como de personas, en forma de baño.
Sin embargo, su poder principal es el de ayudar a encontrar el amor y, llevada encima se cree que aporta amor y felicidad , salud y suerte. También se relaciona con los recuerdos y se cree que olerlo habitualmente conserva la memoria y la juventud. Se dice también que colocar o plantar romero en la puerta de entrada aleja a los ladrones y que su cultivo atrae a los gnomos.

La albahaca se usa en rituales de amor y de protección, añadiéndola a los inciensos y llenando saquitos de tela con sus hojas. Sirve para reconciliar a los enamorados después de una pelea y su perfume atrae la atención y la pasión amorosa. También se usa para conocer las intenciones y la fidelidad y honestidad de una pareja, real o deseada. Para ello, basta con poner una ramita de albahaca en la mano de la persona, si se marchita rápido esta no será de fiar en el amor. Además, si se esparce albahaca seca en polvo sobre el cuerpo de la persona amada mientras duerme, permanecerá siempre fiel. Se cree también que la albahaca fresca o macerada en agua 3 días y luego rociada por los rincones, atrae la buena fortuna y la suerte en los negocios y en las casas.

 

Ruda y Salvia para atraer la buena suerte y alejar la mala 

La ruda protege a las personas y a los lugares de las influencias negativas, del mal de ojo y las brujerías y maleficios. Se cree que una ramita de ruda llevada encima preserva de todo embrujamiento, aleja la mala suerte y evita los sustos. Además, protege de los ataques de los enemigos y de la envidia y sus nocivos efectos. Para proteger el hogar se puede salpicar con una rama de ruda mojada en agua y sal las habitaciones de la casa, mientras que atada con una cinta roja y colocada encima de la puerta de entrada evitará que entren energías negativas. También se dice que devuelve cualquier hechizo negativo a su emisor si se frotan sus flores contra el suelo.

La Salvia sirve para superar dificultades y solucionar problemas; además potencia las cualidades de las otras hierbas empleadas en rituales. Se utiliza para atraer la suerte, la fortuna y el dinero, y su humo, quemándola como incienso, elimina la energía negativa de espacios y personas. Se usa también en rituales de curación y aleja enfermedades y accidentes y se dice que cultivarla y cuidarla con amor alarga la vida.

Libros relacionados:

Enciclopedia de las Hierbas Mágicas de Scott Cunningham.

Botánica Oculta: Las plantas Mágicas Teofrastro Paracelso