Todos nacemos con capacidades psíquicas y todos podemos desarrollarlas. El primer paso que hay que dar, según Douglas James Cottrell, es ejercitarse en la meditación en trance profundo, un estado intermedio entre la consciencia y el sueño que algunos califican de autohipnosis.

Douglas James Cottrell es un conocido sanador y clarividente canadiense. Entre sus reconocidas habilidades se encuentra la de poder proyectar su mente fuera del cuerpo para reconocer a un paciente que esté a su lado o a miles de kilómetros y realizar un exhaustivo diagnóstico de su estado de salud. Un método que ya utilizaban los llamados “profetas durmientes”, como Edgar Cayce, Ross Peterson y Paul Solomon.

 

La llave que abre las capacidades psíquicas

Según Cottrell la meditación en trance profundo es la llave que abre las capacidades psíquicas, el sitio para que empiece a despertar tu alma, una forma de entrar en contacto con tu mente espiritual. La primera de esas capacidades del alma que se adquieren es la telepatía; la siguiente son los sueños y las visiones, que dan información de lo que está pasando en la vida de uno y pueden revelar cosas sobre el futuro.

Cómo averigua el sanador la información de cada paciente

La meditación en trance profundo es la capacidad de entrar en un estado de relajación y de permitir que tu mente llegue a la mente de otra persona que tal vez no conozcas de nada y luego poder dar información detallada sobre esa persona. Asegura Cottrell que en las treinta mil consultas que ha llevado a cabo sólo se ha equivocado una docena de veces, porque no diagnostica ni adivina sino que mira y ve lo que ve, es decir, simplemente describe lo que ve.

Psíquicamente, cuando haces la pregunta de qué ves en el cuerpo de otro, la mente intuitiva hace exactamente lo mismo. Fácilmente, la mente del otro dice simplemente lo que ve. ¿Qué es lo que impide que hagamos eso? Es la mente intelectual, consciente, la que dice “eso no puede ocurrir”.

El trance del sueño

Durante el sueño, el individuo se encuentra en estado de trance profundo; está libre de emociones y conectado a la mente del alma. o supersubconsciente. A partir de ahí se puede ascender a dimensiones más elevadas, un ámbito donde convergen las almas a través de la mente del alma de cada uno, y donde se obtiene la información que podemos necesitar. Para entrar en un estado profundo de meditación se requiere que el cuerpo se duerma y así la mente consciente quede en suspenso. Entonces, la mente subconsciente y la mente supersubconsciente o del alma trabajan juntas para permitir que la información se transmita al individuo.

Cómo saber

Si quieres saber algo no adivines, no dudes, cierra los ojos y di lo que ves con los ojos de tu mente. ¿Y cómo se consigue llegar ahí? Lo primero es la respiración. Tiene que ir desde la parte baja del abdomen hacia arriba, mantenerla un poco y luego ir exhalando muy despacio. Este tipo de respiración ayuda a tranquilizar el corazón, lleva a un estado cercano al sueño, justo antes de dormirse. A medida que el cuerpo se calma, la mente se vuelve más activa. Es imposible tener la mente vacía, pensar en nada.

Cómo calmar la mente

Es necesario también hacer cosas para calmar la mente. Lo primero es buscar un punto,una esfera o un color y si se mira eso con los ojos de la mente, el cuerpo se relaja; se está engañando a la mente lógica, que quiere controlar la situación.  En un estado profundo de relajación, pero todavía despierto, es cuando alguien puede hacerle una pregunta a uno. Lo primero que viene a la mente es la intuición; lo que venga después será la mente intelectual queriendo dar la respuesta.

El semáforo, un sistema intuitivo muy eficaz

La intuición funciona con sensaciones y colores; la mente lógica actúa con números, palabras y formas. Utilizar el semáforo -rojo-verde- es un buen sistema para visualizar mentalmente una respuesta intuitiva, en la que el verde es el “sí” y el rojo el “no”.  Si se practica sólo esto, con la respiración y sin ataduras conscientes, la respuesta será correcta. A los colores se les puede añadir un símbolo, como una flecha hacia arriba o hacia abajo, con lo que se pone en juego, además de la intuición, la mente intelectual.

 

Sobre Douglas James Cottrell

Douglas James Cottrell

Douglas James Cottrell

Nacido en Toronto, desde hace más de treinta años practica la sanación.

El nacimiento de su primera hija cambiaría su destino para siempre, al serle diagnosticado a la niña un retraso físico y mental y darle pocos meses de vida. Cottrell y su mujer, angustiados, recurrieron a un médico intuitivo de Estados Unidos, Ross Peterson, que entraba en estado de trance profundo.

Peterson les sorprendió con un estudio detallado sobre el estado de la niña, que se encontraba a más de cien kilómetros de allí, les explicó por qué su hija estaba así y les enumeró diferentes terapias alternativas y tratamientos naturales necesarios para la recuperación de la niña. Estas recomendaciones salvaron la vida de la hija de Cottrell y abrieron la mente de éste a un mundo que desconocía. En la misma sesión, Peterson le hizo ver a Cottrell sus aptitudes para entrar en meditación profunda como lo hacía él y le animó a explorar sus habilidades intuitivas.

El joven Douglas se puso a estudiar todo lo que pudo sobre los chakras, el aura, la sanación energética y, por supuesto, la meditación. Cuanto más investigaba sobre el mundo espiritual, más maestros aparecían en su camino para ayudarle en su crecimiento personal. Estudió también los textos religiosos de las grandes tradiciones en una búsqueda que le llevó a recorrer el mundo. Fue en la escuela de Ross Peterson, en Michigan, donde empezó a practicar la meditación en trance profundo.

Tras estos años de aprendizaje y meditación decidió dedicarse por completo a la sanación y empezó a tener una consulta como clarividente y sanador espiritual. Según él, es un mero instrumento para transmitir la energía sanadora de Dios.

http://www.douglasjamescottrell.com